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¿Qué significa la palabra ANATEMA (άναθεμα)?

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1 Co 16:22 El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene.

Anatema (del original griego: άναθεμα) es una palabra griega que no tiene un equivalente exacto en español; y aunque muchos enseñen que significa "maldito", no es del todo correcto.
En las mejores traducciones de la biblia encontramos simplemente anatema, mientras que las menos acertadas han elegido colocar en su lugar la palabra "maldito".

Anatema se usa de manera diferente en el antiguo testamento que en el nuevo. Como ejemplo tomemos la palabra "sacerdote", que en el AT se refería exclusivamente a los descendientes de Aarón, mientras que en NT se refiere a todos los cristianos. Aunque todos los cristianos somos sacerdotes de Cristo, nos vestimos como gente común, a diferencia de los sacerdotes israelitas, que usaban una vestimenta muy particular.
Si usted consulta un diccionario seguramente encontrará ANATEMA: separado, cortado, maldito.

¿Si hizo bien en consultar el diccionario, cómo podría equivocarse?

Considere el siguiente ejemplo y verá

SACO:
a. prenda de vestir(sustantivo),
b. costal(sustantivo),
c. acción de extraer algo(verbo).

Vemos que SACO tiene tres significados. Si alguien le pregunta ahora lo siguiente:

¿Qué significa SACO?
¿Usted le respondería así?
- SACO significa prenda de vestir, costal y acción de extraer.

Es obvio que no. Pues dependiendo de la circunstancia tendría que elegir el significado adecuado, y sólo uno de los tres, pero no los tres.

Las cartas del apóstol Pablo- y todas las otras epístolas en general - constituían esencialmente comunicaciones, y de ninguna manera eran fórmulas secretas, lo cual quiere decir que se elaboraban respetando las reglas del idioma, que en este caso fue el griego koiné.

ERROR AL DESCUBIERTO

Como ya hemos afirmado al principio, es muy común oír a algún predicador decir lo siguiente:
"ANATEMA significa maldito". ¿En qué se basó este hermano para llegar a esa conclusión?
Muy simple: Buscó en un diccionario y encontró lo siguiente:

ANATEMA: separado, cortado, maldito.
Cometió dos errores: Primero, consultó un diccionario en español, pero anatema es una palabra griega.
Segundo, asumió que ANATEMA significa cualquiera de los tres conceptos y que podía elegir el que quisiere, sin discriminar para nada el contexto. Este error es muy común y extendido.

En todo estudio es indispensable un buen diccionario. Si es uno del tipo enciclopédico es mucho mejor. Aún así, ningún diccionario secular (no cristiano) es confiable cuando se trate de entender las verdades profundas y espirituales de las Escrituras, y ninguno tiene el principal ingrediente que sólo Dios otorga en el estudio de Su palabra: La sabiduría.

Por otro lado, un Diccionario Bíblico es mucho mejor, pero también éste puede expresar cierta inclinación hacia la posición teológica y/o doctrinal del autor, conduciéndonos a una interpretación errada.

No olvide nunca que toda palabra se comprende en un determinado contexto:

El Contexto del Idioma

Anatema es una palabra griega, y aparece en el texto griego como άναθεμα, y se pronuncia ANATEMA. Que quede claro que se trata de un término no traducido. Un diccionario de la lengua española a lo mucho nos puede dar una idea de su significación, pero no en la medida que la necesitamos.

Debemos utilizar un diccionario bilingüe GRIEGO-ESPAÑOL, tomando en cuenta que no necesariamente cada palabra griega tendrá una traducción exacta y equivalente en nuestro idioma.

El contexto del redactor o escritor sagrado

El apóstol Pablo y san Lucas fueron los dos apóstoles que utilizaron άναθεμα(anatema). San Lucas lo usa en su evangelio y san Pablo en cuatro de sus epístolas.

Veamos primero a san Pablo.

Recordemos que san Pablo antes de ser cristiano fue fariseo, y como tal era un perfecto conocedor de la Ley, y de la promesa que Dios le hizo a Abraham cuando le dijo:

Gen 12:3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las naciones de la tierra.

Este pasaje muestra claramente la intención del Creador, que consistía en bendecir al mundo entero. El deseo de Dios era sanar la tierra de la maldición que recibió ésta por causa de la desobediencia de Adán.

Luego Dios confirmó en Isaac el juramento de bendición que le hiciera a Abraham.

Esta vez Dios es más preciso en su declaración, pues al hablar de simiente apunta directamente a un descendiente de Isaac.

Gen 26:3c Y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre. Gen 26:4b Y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente.

Asimismo vemos cómo Dios confirmó a Jacob este mismo juramento que le había hecho a Abraham e Isaac

Gen 28:14c Y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente.

Desde Abraham hasta Jacob, el más sublime propósito de Dios era el de ofrecernos bendición, no sólo a Israel, sino a la humanidad por completo. Esta bendición sería doble: Una, creando la nación de Israel, a través de la cual Dios habitaría en medio de su pueblo, el resultado de lo cual sería bendición tras bendición; y en segundo lugar, enviando por su linea genética (la de Abraham) a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, a quien la Escritura cita así:

Bendito el que viene en Nombre del Señor.

Al apóstol Pablo todo esto le quedaba perfectamente claro.

En su carta a los gálatas da fe de ello:

Gal 3:9 De modo que los de la fe son bendecidos en el creyente Abraham.

Cómo usó el apóstol Pablo la palabra maldición

Pablo jamás maldijo.
En su carta a los gálatas cita dos textos de la ley mosaica(Dt.27:26 y Dt 21:23) los cuales formaban parte de la lista de maldiciones que vendrían sobre los israelitas como consecuencia por desobedecer la Ley. Lo primero que hace es demostrar lo inútil que resulta querer justificarse en la Ley, pues mientras que se cumplían algunos de sus decretos, se fallaba al no cumplir con el resto.

Gal 3:10 Porque todos los que dependen de la ley están bajo maldición (en griego κατάραν = kataran), pues escrito está: Maldito (en griego έπικατάρατος = epikataratos) todo el que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.

Tome en cuenta que Pablo está recordando lo que dice la Ley, y para que no se malinterpreten luego sus palabras, lo recalca con la expresión "pues escrito está". Si Pablo hubiese usado "anatema" para referirse a "maldito todo el que...", sin lugar a dudas diríamos que anatema significa "maldito", pero la palabra que usa es "epikataratos". EPIKATARATOS sí significa literalmente MALDITO.

Luego vuelve a usar la palabra maldito (tampoco en esta ocasión él está maldiciendo, pues está explícitamente citando la Ley) para mostrar la obra redentora de Cristo:

Gal 3:13 Cristo nos redimió de la maldición (maldición en griego es: κατάραν = kataran) de la ley, hecho por nosotros maldición (porque escrito está: Maldito (en griego έπικατάρατος = epikataratos) todo el que es colgado en un madero).

En ambos casos Pablo hace una referencia textual a la ley, para demostrar que Cristo transformó en sí mismo la maldición en bendición, y que en él (en Cristo) se había cumplido la fidelidad de Dios con respecto a la promesa hecha por el Señor a Abraham, a Isaac y a Jacob:

Gal 3:16 ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo.

Nuevamente tenemos que recalcar que Pablo no estaba maldiciendo, por lo que en ambos textos señala: "escrito está...".

Tanto Gálatas 3:10 y 13 son dos versículos que hablan de maldición y en ambos versículos el apóstol Pablo utilizó la misma palabra griega que significa maldito: έπικατάρατος (epi-kataratos), sin embargo no usó "anatema", porque evidentemente para él anatema no significaba "maldito".

Contexto Doctrinal

El uso de maldiciones es condenada en todo el Nuevo Testamento

A través del Nuevo Testamento, ni nuestro Señor Jesucristo ni los apóstoles autorizan el acto de maldecir; muy por el contrario, todos ellos condenan y aun reprenden el uso de las maldiciones, las calumnias y las maledicencias. La solidez y la armonía de las doctrinas bíblicas del nuevo pacto enseñan al creyente un sólo camino: El de bendecir.

Santiago, por ejemplo, escribe acerca de la acción de maldecir y acerca del mal uso de las palabras:

Stgo 3:9 Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. Stgo 3:10 De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

Santiago también enseña que quien se justifica en la maldición obra por influencia del diablo:

Stgo 3:15 Porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Stgo 3:16 Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.

Tan sólo por leer estas citas bíblicas deberíamos retroceder en cualquier intento de utilizar maldiciones al hablar.

Es sumamente didáctico que el mismo apóstol Pablo enseñase que los maldicientes no heredarían el reino de Dios:

1 Co 6:10 Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes (en griego λοίδοροι = loidoroi), ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

El término griego λοίδοροι (se lee loidoroi) significa: Difamar, injuriar, insultar a alguien para denigrar su reputación. Es decir, mal-hablar de alguien o mal-decir de alguien, de lo que se forma la palabra compuesta maldecir.

¿Podría Pablo entonces poner en riesgo su propia salvación lanzando maldiciones? Evidentemente que NO

Pablo - según sus propias palabras - era el más pequeño de los apóstoles, el menor de todos. Desde esa perspectiva suya, su doctrina no podría jamás contradecir la doctrina general de los apóstoles, a quienes él mismo consideraba mayores y a los cuales llamaba columnas de la iglesia; y no lo hizo.

Juan declara en el apocalipsis que ningún maldiciente entrará al cielo:

Ap 22:3 Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán.

Judas prohibe maldecir y llama corrompidos a aquellos que lo hacen. Aquí pone como ejemplo que los ángeles, aun siendo superiores a nosotros, no se atreven a lanzar maldiciones ni siquiera al peor enemigo de Dios.

Jd 1:9 Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando sobre el cuerpo de Moisés, no se atrevió á usar de juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda. Jd 1:10 Pero éstos maldicen las cosas que no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como bestias brutas.

Aquí la biblia deja sin piso a todos los maldicientes, tanto al erudito como al principiante, y los compara con las bestias que no tienen capacidad de entender.

También Pedro, testigo presencial de Jesucristo y columna de la Iglesia, exhorta a hablar con bendiciones:

1° Pedro 2:23 (Cristo) Quien cuando le maldecían no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a Aquél que juzga justamente 1° Pedro 3:29 no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo; sabiendo que vosotros sois llamados para que heredaseis bendición.

Nuestro Maestro y Salvador Jesús nos ordena bendecir a los que nos desean daño. Si tenemos que bendecir a nuestros enemigos, no existe más nadie a quien se pueda maldecir. Así el Señor establece la forma correcta de hablar del cristiano:

Lc 6:28 Bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian.

Y Pablo como buen discípulo de Jesucristo enseña también bendecir, y tomando como referencia la enseñanza del Maestro en Lucas 6:28, y la autoridad que tenía como apóstol, añade con énfasis la prohibición de maldecir:

Ro 12:14 Bendecir a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.

¿Cómo podría san Pablo enseñar a bendecir en algunos versículos y en otros él mismo estar maldiciendo, convirtiéndose en el primer transgresor de su doctrina?

La respuesta es sencilla: La verdad es que Pablo nunca maldijo ni enseñó a hacerlo; de ser así habría empleado la palabra έπικατάρατος(epi-kataratos) = maldito.
En lugar de eso, usó la palabra anatema, cuyo significado veremos más adelante.

El Señor Jesucristo enseñó a bendecir;
los apóstoles enseñaron a bendecir y prohibieron maldecir.
San Pablo mismo prohibió maldecir.
Por lo tanto, en relación con la doctrina cristiana y en el contexto novotestamentario, ANATEMA no puede significar "maldito" ni "maldición".

EL SIGNIFICADO DE "MALDITO"

Maldecir, en el sentido bíblico, es decidir el destino de alguien, condenándolo a sufrir una pena de la que no puede escapar. En ese sentido, sólo Dios, quien es dueño absoluto de la vida de todas las personas, es el único que posee esa facultad. Stgo 4:12"Uno sólo(DIOS) es el dador de la ley, que puede salvar y perder".
En Génesis encontramos las dos primeras maldiciones que Dios determinó, (3:14)una sobre la serpiente, el diablo, y otra sobre la tierra(3:17), a causa del pecado del hombre. Pero Dios no maldijo al hombre, y tampoco maldijo a la mujer.
Al final de los tiempos, cuando Dios esté reinando, habrá un juicio y Jesucristo mismo dirá la maldición:
"Entonces dirá también a los de su izquierda: Apartaos de mí, MALDITOS, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles"(Mt 25:41).
Cuando Jesús dijo que el que no cree en el Hijo ya ha sido condenado lo hace mirando este evento en el futuro.
Mientras tanto nadie todavía ha sido condenado, todos pueden salvarse acogiéndose a la gracia de Dios.
El Apóstol Pablo habló en primera persona. En este sentido, Pablo estaba dictando una directiva pero de ninguna manera un juicio de condenación, ya que dicho sea de paso, ni él ni un ángel del cielo pueden hacerlo, sino sólo Dios.

Hay otra razón que considerar: Los mismos biblistas han dejado sin traducir esta palabra. Si ellos la hubieran traducido como "maldito", sería notoria la contradicción de cinco textos paulinos frente a la posición unánime de todos los demás escritores sagrados del NT, y aún estarían en contra de Cristo mismo.

EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA ANATEMA = άναθεμα EN LUCAS 21:5

Cuando Jesús predijo la destrucción del templo de Jerusalén, Lucas registró una conversación que sostenían unos discípulos con respecto a las ofrendas y adornos del templo y empleó la palabra anatema para referirse a ellas:

Lc 21:5 Y a unos de que hablaban de que el templo estaba adornado de hermosas piedras y ofrendas (άναθήμασιν = anatema) votivas, dijo: Lc 21:6 En cuanto a estas cosas que veis, días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra, que no sea destruida.

La Palabra de Dios nos muestra que en este texto anatema significa ofrenda o don consagrado a Dios. San Lucas era muy cercano a san Pablo, tanto así que algunos eruditos le atribuyen ser el escritor de la epístola a los hebreos, en la que se registra mucho del pensamiento y conocimiento de Pablo. Es tanta esta afinidad que fue san Lucas, precisamente, el elegido por el Espíritu Santo para presentar al mundo cristiano el ministerio de san Pablo, desde su conversión hasta casi los momentos finales de su vida. Así que no debería extrañarnos que tanto san Lucas use el vocablo ANATEMA, de la misma forma como la usaba san Pablo.

OBS: Analizando el contexto en cada caso sabremos el mejor significado para "anatema" en cada cita:

EN ROMANOS 9:3 ANATEMA SIGNIFICA SEPARADO DE CRISTO

Ro 9: 3 Porque deseara yo mismo ser anatema (άναθεμα), separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne.

En este versículo se identifica fácilmente una aposición, que es un recurso del lenguaje usado para dar fuerza y énfasis a una expresión. La aposición tiene el mismo significado que el elemento al que hace referencia y lo enfatiza. Ud. lo puede identificar porque generalmente se separa con comas. Si se elimina la aposición la oración no perderá su significado original.
Vamos a ilustrar con unos ejemplos donde se han empleado aposiciones para familiarizarnos con este concepto:

"Barack Obama, presidente de Estados Unidos, cerró la cárcel de Guantánamo en Cuba"

En este caso, la parte encerrada entre comas "presidente de Estados Unidos" es una aposición porque significa lo mismo que el sustantivo "Barack Obama" al cual está enfatizándolo, dándole fuerza; y si la eliminásemos de la oración, ésta no perdería su sentido. Fíjese en la misma oración donde eliminamos la aposición "presidente de Estados Unidos":

"Barack Obama cerró la cárcel de Guantánamo en Cuba"

Tiene el mismo sentido que la primera, tal como si no hubiésemos eliminado nada.

Veamos ahora un ejemplo bíblico:

Isaias 43:3 Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador.

La expresión "Dios tuyo, el Santo de Israel" es una aposición porque significa lo mismo que JEHOVÁ. Si eliminamos esta expresión del versículo no cambiará para nada el sentido de lo que pretende decirnos:

Porque yo Jehová soy tu Salvador.

Porque el Dios de Israel y el Santo de Israel es Jehová.

En esta cita el apóstol Pablo dejó constancia que él usa ANATEMA con el significado de "separado de Cristo", empleando una aposición. Si usted lee los versículos anteriores encontrará a Pablo declarando que nada nos separará de Cristo.

EN GALATAS 1:8 - 9 ANATEMA SIGNIFICA SEPARADO O APARTADO

Ga 1:8 Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.
Ga 1:9 Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica evangelio diferente del que habéis recibido, sea anatema (άναθεμα).

Si el apóstol hubiera querido decir que sea maldito, hubiera usado la palabra έπικατάρατος = epikataratos que significa literalmente: maldito. Pero no es así. Pablo emplea la palabra anatema (άναθεμα) con el mismo sentido que lo hace en Romanos: (Que sea) apartado, separado, o último caso, cortado de la congregación.
Estaba recomendando que si alguien enseña doctrinas diferentes a las enseñadas por el Señor Jesucristo, esa persona debería ser separada, apartada o en último caso, cortada del ministerio de la palabra. Ese es su verdadero sentido y nada tiene que ver con la maldición.

Eso no es todo, analicemos este pasaje.
¿Puede un ángel predicar en las iglesias? obviamente que no. Los ángeles no predican, esa es labor de los cristianos.
¿Puede un ángel del cielo enseñar mentiras? obviamente que no. Los ángeles del cielo están al servicio de Dios.

Supongamos por un momento que san Pablo en realidad estuviese diciendo "sea maldito", y que ese fuese el significado de este texto. Eso implicaría por lo menos lo siguiente:
a. Signicaría que Pablo sería un inconsecuente con lo que dice, desobediente y rebelde, puesto que el Espíritu Santo prohíbe maldecir, hecho que fue declarado por él en Romanos 12:14.
b. Que Pablo asumiría el papel de Dios, el único que puede salvar y perder.
c. Que Pablo asumiría el lugar de Cristo, quien según Mateo 25:41 es el encargado de dictar la maldición en el juicio final a los condenados.
d. Que Pablo rompería la unidad de la doctrina, al oponerse abiertamente a Pedro, Santiago, Judas, Juan, y al mismo Señor Jesucristo.
e. Significaría también que la biblia contiene errores y contradicciones.

Recordemos las palabras de nuestro Salvador: "Si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtatela y échala...". Claro que esta enseñanza es espiritual, no literal, y nos dice que si un concepto es contrario a nuestra unidad espiritual, debemos deshacernos de él. No nos conviene quedarnos con lo malo que hemos aprendido, sino con lo que nos hace bien. Maldecir nos hace daño, bendecir nos hace bien.

ANATEMA EN 1°CORINTIOS 16:22

1° Co 16:22 El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema (άναθεμα). El Señor viene.

San Pablo usó ANATEMA en Romanos 9:3 como sinónimo de SEPARADO, lo mismo que en Gálatas 1:8-9. Pero en 1° Corintios 16:22 el sentido que adopta el término ANATEMA es más bien el mismo que el de Lucas 21:3, para que la persona que no conoce a Jesucristo resuelva su situación espiritual y decida su futuro en la eternidad, y esto tiene que ver con la cercanía de la llegada del Señor, de acuerdo al mismo versículo.

Dios, a través de Pablo, espera que usted ame a Cristo, como en efecto sucede; pero también desea que aquella persona que no es salva, que trasgrede la ley de Dios y está lejos de él se acerque al altar del sacrificio espiritual, que se aparte del mundo y ofrezca su vida al Señor, y sea salva. Esta consagración y el ofrecerse como una ofrenda grata y aceptable a Dios, va de acuerdo con el concepto de ANATEMA en Lucas 21:3, donde se ha traducido correctamente como "ofrenda votiva para Dios", y debe usted saber que algo dedicado a Dios es lo que se conoce como santo, y que no tiene nada que ver con maldiciones.

Esta forma de pensar y expresarse es característica de Pablo, sino vea lo que nos dice en Romanos:

Romanos 12:1 Así que hermanos os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.

Los dos últimos versículos, que son también los que siguen al versículo que estamos estudiando, muestran el mismo espíritu del apóstol:

1 Co 16:23 La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con vosotros. 1 Co 16:24 Mi amor en Cristo Jesús esté con todos vosotros. Amén.

Si este estudio le resultó de utilidad y de bendición, compártalo.
Dios le siga bendiciendo.